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El Covid-19 me dejó KO durante 30 días

El Covid-19 me dejó KO durante 30 días

Parece que me contagié en el viaje que hice para repartir las cajitas de zapatos con regalos recogidas en España para los niños refugiados en los campos saharauis. Desde que empecé a sentir los primeros síntomas temía contagiar a la gente con las que estábamos en el campamento. Gracias a Dios nadie cayó contagiado en el desierto. En medio de mi temor  entendí que mi enfermedad  la conocía Dios y busqué refugio en sus palabras. Me dio mucho ánimo esta promesa: “ Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8.28)

En urgencias

Fui al hospital de urgencias con mi esposo, José Pablo, y por la noche nos enviaron  a casa a confinamiento. Dos días después, José Pablo tuvo complicaciones con los pulmones y tuvo que ir urgentemente al hospital. Mientras yo en casa todavía no podía comer por complicaciones en la boca y la garganta, devolvía, tenía fiebre, tos, el sabor del agua era insoportable.  José Pablo estuvo en el hospital una semana con neumonía, pero se recuperó y llegó a casa mucho mejor. Yo estaba confinada y me fui recuperando poco a poco. Mis hijas me traían la compra y así continué muchos días tomando únicamente la solución salina oral. Gracias a Dios, después de un mes, comencé a sentrme mejor y la doctora me dio de “alta”.

El misterio del virus

Durante varios días el misterio de un virus tan potente me asustó y me desconcertó. No podía creer que el gobierno consiguiera convencer a toda la nación para quedarse en casa de un día para otro. La Biblia dice: “Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia, Oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar” (Salmo 65.5), de modo que comencé a orar para que Dios eliminara este virus en todo el mundo. Dios nos dice en la Biblia: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? (Romanos 8.32). En Dios tenemos todo lo que necesitamos. El Covid 19 me permitió tiempo para meditar y aprender que Él me daría todo. La debilidad tardó en desaparecer pero quedaron algunos temblores y otros efectos. Ahora vuelvo a la “nueva normalidad”.  Para bien y para mal, Dios nos da todas las cosas.

Trucos para una buena comunicación en videoconferencias

Trucos para una buena comunicación en videoconferencias

Las videoconferencias forman parte ya de nuestra vida laboral y cotidiana. El teletrabajo nos ha obligado a ponernos al día en esta forma de comunicación que muchos solo usaban de forma esporádica anteriormente. Ahora se producen multitud de reuniones por Zoom, Skype, WhatsApp y otras aplicaciones, reuniones de trabajo en las que debemos transmitir un mensaje con claridad.  Es importante transmitir bien ese mensaje no solo a través del audio, la voz, también a través del video, la imagen. La transmisión oral y escrita ha formado parte de nuestra vida siempre, de modo que no significó un gran cambio el uso de las nuevas tecnologías que solo afectaban a estas áreas de la comunicación. La llegada de la videoconferencia nos obliga a todos a pensar también en la imagen, en el vídeo. Es importante que cuidemos que esa imagen llegue con claridad y eficacia. Para conseguirlo, sigue estos trucos, que te ayudarán a mejorar tu comunicación.

COLOCA EN HORIZONTAL EL DISPOSITIVO

Algunas aplicaciones como Instagram o Facebook han popularizado el uso del móvil en vertical para grabar video, pero la inmensa mayoría de pantallas que hay en las casas y oficinas están en modo horizontal. Es un grave error grabar en vertical cuando vamos a hablar en una videoconferencia porque la imagen que emitimos no encaja en el formato que por defecto ofrecen los programas de videoconferencias, que es el horizontal. También si vas a grabar un video que luego se emitirá en la videoconferencia, recuerda de grabarlo en modo horizontal.

LIMPIA LA CÁMARA

Es muy fácil que el objetivo de la cámara del teléfono móvil, celular, tablet, ordenador se ensucie. Una mota de polvo o una huella pueden emborronar la imagen y distorsionarla. Pasa un paño por el objetivo y comprueba que está limpio antes de comenzar la videoconferencia. Es muy importante visualizar tu imagen en el dispositivo antes de la conexión para comprobar que está correcta.

ACÉRCATE AL  ROUTER

Las interferencias, los cortes en la conversación, las imágenes congeladas o borrosas son indicadores de que la señal de Internet es débil. Busca siempre el lugar más cercano al router para mantener una buena señal de Internet durante la videoconferencia. También, si es posible, conéctate por cable de red al router, de este modo no dependerás de la calidad de la señal wi-fi que suele ser más débil e inestable.

COLOCA LA FUENTE DE LUZ DETRÁS DE LA CÁMARA

Busca una posición donde tu cara quede iluminada de forma natural. Lo más fácil es colocarte mirando hacia una ventana y poner el teléfono/ordenador entre tú y la ventana. Si es de noche o no hay una ventana disponible, coloca una lámpara que ilumine bien tu cara.

EVITA RUIDOS

Recuerda que una videoconferencia transmite vídeo y audio. Si hay ruido en tu entorno, será muy difícil entender lo que dices. Procura que haya silencio a tu alrededor.

ALZA LA VOZ

El micrófono en los teléfonos móviles y ordenadores es bastante sensible, pero nuestra voz se escuchará mucho mejor si hablamos con fuerza. No hace falta gritar, pero sí hablar con claridad, que se oiga alto y claro.

PON LA CÁMARA A LA ALTURA DE TUS OJOS

Tu mejor imagen se transmitirá cuando la cámara esté a la altura de tus ojos. Utiliza unos libros o una estantería para subir el ordenador o teléfono móvil de modo que solo se vea la pared que está detrás de ti. Si puedes ver el techo es porque no tienes la altura o la inclinación correcta.

MIRA AL OBJETIVO DE LA CÁMARA CUANDO HABLES

Al igual que cuando hablas con cualquier persona le miras a los ojos como señal de atención, en videoconferencias debes mirar al objetivo de la cámara cuando hables. Por inercia todos miramos la pantalla en lugar de al objetivo, para corregirlo, reduce la pantalla del software de videoconferencia y colócala al lado del objetivo.

ALEJA LA CÁMARA

Extiende tu mano de modo que la cámara quede al borde de tus dedos.  Así, el plano será mucho más agradable y nadie verá los poros de tu nariz. El mejor plano es cuando puede verse desde el pecho hasta el pelo de tu cabeza.

CUIDA EL DECORADO

Evita que detrás de ti se vean cuadros, libros y objetos que distraigan o generen conflicto. Por ejemplo, si se ve una bandera del Real Madrid, habrá personas que estarán incómodas en la videoconferencia.

CORRIGE EL ESPACIO DE CABEZA

Mueve la cámara para que no quede ningún espacio entre tu pelo y la parte superior de la pantalla. Ese es un espacio muerto que no sirve de nada, a no ser que haya una foto especial que quieras que todo el mundo vea durante la videoconferencia.

VÍSTETE COMPLETAMENTE

Aunque estés en casa, puede surgir la necesidad de levantarse o moverse durante la videoconferencia,  y dejar al descubierto que no estás vestido completamente. Aparte de las risas que provocarás, tu credibilidad quedará dañada.

EVITA EL EFECTO MOIRÉ

La ropa con cuadritos pequeños, rayas finas o dibujos repetitivos, puede generar este efecto moiré que genera interferencias en la imagen que distrae y distorsiona el color original de la ropa. Usa ropa de un solo color o con cuadros, rayas o dibujos grandes no repetitivos.

Si tienes en cuenta estos trucos, tu imagen mejorará en las videoconferencias y conseguirás una mejor comunicación, de modo que tus ideas y opiniones lleguen al resto de participantes de manera clara, sin ruidos ni interferencias que dificulten la experiencia.

José Pablo Sánchez

 

 

5 Lecciones que aprendí en el hospital mientras luchaba con el Covid-19

5 Lecciones que aprendí en el hospital mientras luchaba con el Covid-19

El 19 de marzo de 2020 ingresé en el hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes en Madrid con una neumonía provocada por el virus Covid-19. Es probable que nos contagiásemos en el viaje que realizamos la semana anterior al desierto del Sahara para repartir las cajitas con regalos, material higiénico y escolar de Operación Niño de la Navidad entre los niños refugiados.  Estuve ingresado siete días, un tiempo relativamente corto comparado con muchos otros pacientes con el mismo cuadro. No obstante, tuve tiempo para reflexionar, orar y aprender varias lecciones.

1. Aceptar que Dios es bueno aunque permita que sus hijos sufran calamidades

En la teoría esta enseñanza no es nueva. La vemos en la Biblia y aquellos que ya llevamos años en el camino del Señor. Hemos conocido a creyentes santos, gente maravillosa, que ha sufrido enfermedades horribles y agonías interminables.  Pero es diferente cuando te toca a ti estar en la cama del hospital, aislado, con la mascarilla de oxigeno, débil, con fiebre y un agotamiento extraño que apenas te permite moverte. Inevitablemente se te pasan por la cabeza mil dudas y preguntas que debes responder. Como decía Lutero “no podemos evitar que las aves vueles sobre nuestras cabezas, pero sí que hagan nido”. En esa batalla la lectura de varios Salmos fue sanadora, pues me afirmaron en la verdad de un Dios todopoderoso que es nuestro refugio y fortaleza, nuestro auxilio en las tribulaciones (Salmo 46).   Un Dios bueno que gobierna los tiempos y cuya soberanía se expresa desde el amor y la misericordia manifestados en Jesús.

2.- Afrontar la cercanía de la muerte desde la certeza del propósito de Dios para mí vida

Dejé de ver los telediarios durante los días que estaba hospitalizado.  Ver crecer el número de fallecidos realmente me creaba ansiedad y temor, sobre todo los primeros días en que estaba muy débil y respiraba con gran dificultad. La muerte rondaba los pasillos de aquel hospital y yo era consciente de que podría venir a por mí también, dado que tenía factores de riesgo graves como son hipertensión y afecciones cardiacas.  De modo que tuve que prepararme para ese posible momento. Clamé a Dios pidiendo que protegiera mi vida y la de mi familia pues mi esposa también estaba contagiada, además mi hermano mayor, su esposa y mi madre estaban ingresados en otro hospital.  Las horas se hacen muy largas cuando estás ingresado y aislado de modo que había mucho tiempo para orar y así lo hice. Hablé con Dios. Le dije “Señor, si tu propósito para mi vida ha llegado a su fin, dame fuerzas para afrontar mi partida, pero si todavía tienes algo para mi, aquí estoy, haz tu voluntad en mi”.  Lo dije con lágrimas en los ojos y con temor. No soy un santo ni tan maduro como me gustaría, pero esas fueron mis palabras cada vez que la idea de la muerte rondaba mi mente. Curiosamente una frase de Jesús me confortaba en esos momentos “Aun vuestros cabellos están todos contados” (Mateo 10:29).

3.- El poder de la alabanza para calmar la ansiedad

La música siempre me ha gustado y emocionado. Algunos recordarán que de joven grabé un cassette. Ahora suena a chiste, pero en aquella época fue todo un hito.  Dirigí el coro de mi iglesia durante varios años y también el grupo de alabanza durante el culto. Alabar a Dios siempre ha sido algo muy terapéutico para mi, pues me permite hacer una especie de catarsis ante Dios que me conecta con El y genera, a veces gozo y alegría, otras contrición y arrepentimiento, pero siempre el resultado es paz interior. De modo que ya conocía el poder de la alabanza y la gratitud a Dios, pero nunca lo había experimentado a un nivel tan intenso. En cuanto comenzaba a escuchar una canción de alabanza en YouTube, las lágrimas comenzaban a regar mis mejillas y un gozo que sobrepasa todo entendimiento llenaba mi corazón. De modo que acudí a esa fuente con frecuencia y disfruté de esos “ríos de agua viva” a menudo, pues realmente calmaban  mi ansiedad y sentía muy cerca la presencia de Dios a mi lado. Cada palabra que escuchaba producía un eco en mi interior que afirmaba las grandes verdades y promesas de Dios, que son, sin lugar a dudas, “el ancla del alma” (Hebreos 6:19).

4.- El amparo de la oración del pueblo de Dios

A penas miraba mi teléfono móvil los primeros días ingresado, de modo que no era consciente del movimiento de oración que había explotado a mi favor. Tampoco pude responder a cientos de amigos que me mandaron mensajes de ánimo por Whastapp. Cuando empecé a encontrarme mejor, me di cuenta que se había generado una especie de tsunami de oración por todo el mundo clamando a Dios por mi salud y la de Jane, mi esposa. Me sorprendió y me bendijo mucho tanto cariño. Hermanos con los que no había hablado por años me mandaron mensajes, otros me llamaron para decirme que estaban orando por mi o sólo para expresarme su alegría cuando me dieron el alta en el hospital. Incluso amigos de la infancia, que apenas recordaba sus nombres, me expresaron su afecto. Fue una bendición sentirme tan arropado y cubierto por las oraciones de miles de hermanos, que aún hoy siguen escribiéndome e interesándose por mí. Esas oraciones me animaron mucho, me fortalecieron y estoy seguro que son una de las causas de mi pronta recuperación. Una vez más quiero agradecer a Dios por ese amparo de oración.

5.- El gran regalo de Dios que son las cosas sencillas de la vida

Nadie hubiera imaginado cuando comenzó el año que nuestro mundo se pararía por completo. Teatros, cines, centros comerciales, bares, hoteles, etc. todo cerrado y todos encerrados en nuestras casas.  Estar aislado en una habitación del hospital te hace añorar con fuerza cosas tan sencillas como un beso o un abrazo, jugar con los nietos o simplemente pasear.  Anhelas que te den el alta para volver a la normalidad y disfrutar de esas cosas sencillas, pero desgraciadamente el confinamiento nos las ha robado varias semanas y muy probablemente el distanciamiento social impida que volvamos a disfrutar de ellas por mucho tiempo.  Ya llevo varias semanas en casa y os aseguro que se ha renovado en mi la gratitud a Dios por cada uno de esos regalos. Me preocupa que pase el tiempo y llegar a acostumbrarme a ellos, darlos por sentado, olvidarme de expresar mi gratitud a Dios por el sol cada mañana, un café caliente y el abrazo de mi esposa, porque como dice la Biblia “Todo lo bueno y perfecto que se nos da, procede de arriba, del Padre de las luces”. (Santiago 1:17)

José Pablo Sánchez
Director de Decisión

Como cambiar el mundo empezando por el vecino

Como cambiar el mundo empezando por el vecino

En los planes para la evangelización del mundo, las palabras de Jesús en Hechos 1:8 son claves para llevar a cabo con efectividad la Gran Comisión:  “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra”.

Hay unos pasos para alcanzar al vecino (la primera orden del Señor: Jerusalén, lo mas cercano). Se hace necesario un plan de oración y acción en relación con el entorno donde estamos relacionados a nivel de vecinos, comercios, etc. Hemos de tener en cuenta que somos colaboradores del Señor y que el Espíritu Santo es quien hace la obra en los corazones convenciendo de pecado, de justicia y de juicio, (S.Juan 16:8).

El Evangelismo  por relación está basado en el establecimiento de relaciones interpersonales entre amigos, vecinos, conocidos y cercanos para ir ganando la confianza, creando puentes naturales para incentivar una amistad con el propósito de compartirles el Evangelio. Tratamos de hacer puentes para llevarles el Evangelio de la forma más natural posible. Podemos aprovechar las fechas sensibles como lo son la Semana Santa para ofrecerles la película Jesús con un folleto atractivo que hable con claridad del mensaje de la Cruz; en Navidad para regalarles un calendario de la Buena Semilla o de Testimonio Cristiano a cada Hogar, etc. Son fechas que nos dan oportunidad para abrir una conversación sobre porqué vino Jesús al mundo y un seguimiento posterior cuando la conversación ha sido favorable.

En la relación con los cercanos tenemos que aprender primeramente a saber escucharles, prestar atención a sus problemas y circunstancias, que vean que nos interesamos de verdad por ellos, que el interés es genuino y real, y desde ahí podemos compartirles como Jesús nos ha ayudado en situaciones similares y también puede ayudarles a ellos. Cuando es buen momento en la conversación, se les puede compartir que Jesús quiere ser su Salvador y guía. Siempre escuchamos con respeto y atención y finalizando la conversación, podemos regalarle la pulsera de los colores explicándole el Evangelio de forma completa,  atractiva y cercana.  https://decision.plus/producto/pulseras-de-colores/

Lo cierto es que nos encontraremos con gente que vive “su vida” y no quiere saber nada de religión ni de Jesús, y expresan  rechazo cuando queremos compartirles el Evangelio, pero nuestra parte es mantener el acercamiento y la disposición de ayudar en todo lo que nos sea posible, dándoles un  buen testimonio como creyentes y vecinos, confiando siempre que la palabra del Señor “no volverá vacía” como dice en Isaías 55:11, y que el Espíritu hace la obra en lo profundo de los corazones .

Recordamos la frase que alguien dijo: “no podemos hacer todo para todos pero si algo para alguien” y aquí está nuestra parte con los vecinos, cercanos y aquellos que están alrededor.

José Luis Briones

El drama de la España no alcanzada según el último padrón

El drama de la España no alcanzada según el último padrón

El nuevo padrón desvela un gran aumento de pueblos importantes sin testimonio evangélico. En la actualidad en España hay 331 pueblos de más de 5000 habitantes sin Iglesia Evangélica que tampoco tienen una iglesia cercana a menos de 5 Km. Así, más de 10 millones de españoles viven en pueblos no alcanzados, según los datos de la entidad Decisión actualizados en abril de 2019.

Esta conclusión nace del trabajo que Decisión ha realizado con el último padrón para poner al día la estadística de los pueblos españoles sin Iglesia Evangélica.  Esos datos han sido filtrados con la base de datos de la Federación Protestante FEREDE, los propios datos que la entidad posee en su trato con las iglesias, la información que Evangelismo a Fondo ha elaborado y posteriormente han sido revisados por expertos en cada una de las Comunidades Autónomas.  El resultado demuestra que de los 8.131[i] pueblos que hay es España, el 92% no tiene Iglesia Evangélica establecida todavía.

Cambios muy importantes en el padrón

Los datos del padrón han sufrido cambios drásticos en los últimos años. La España rural se ha quedado vacía, con una fuerte aceleración de los flujos migratorios internos hacia las grandes ciudades, de modo que provincias como Madrid, ha visto como pueblos pequeños de menos de 5.000 habitantes multiplicaban su población.  Así, Madrid ha pasado a ser una de las provincias más necesitadas para la plantación de iglesias evangélicas. Igual ha sucedido en todas las grandes capitales de provincia. Estos cambios están dibujando un nuevo panorama para la estrategia misionera que abre nuevas oportunidades estratégicas para la plantación de iglesias en el entorno de grandes ciudades. No obstante, el desafío de alcanzar los pueblos entre 5.000 y 20.000 habitantes lejos de las capitales de provincia, sigue en píe y continúa siendo una de las grandes carencias de la misión en España. Incluso cuando todavía hay varios pueblos que superan los 30.000 habitantes sin testimonio evangélico.

 

 

 

 

 

 

 

 

La  información sobre los pueblos de más de 5000 habitantes sin iglesia evangélica se mantendrá al día a través de la página web www.unaoracionpor.es y en inglés www.aprayerforspain.org donde también se encuentran recursos como videos sobre la diversidad y la necesidad de cada una de las autonomías españolas.

Una de las pasiones de Juan Blake, el fundador de Decisión que partió con el Señor hace un año, eran las matemáticas aplicadas al Reino de Dios. Le gustaba contar el número de veces que una palabra salía en la Biblia, el número de kilómetros que había hecho en su viajes para predicar el Evangelio y cómo no, el número de pueblos sin iglesia evangélica en España.  Fruto de su visión nacieron los primeros mapas y folletos con los pueblos no alcanzados, que se imprimieron en la imprenta que Decisión tenía por aquel tiempo en el sótano de sus oficinas. A lo largo de los años Decisión ha seguido investigando, actualizando y publicando la información sobre los pueblos sin testimonio con el propósito de sacar a la luz las necesidades de la evangelización de España. Muchos de esos pueblos ya tienen hoy iglesia evangélica, pero como puede comprobarse en el mapa, la necesidad sigue siendo dramática y de forma muy especial en los pueblos apartados de las grandes ciudades.

Crecimiento de las Iglesias Evangélicas en España

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En los últimos años se han puesto en marcha varias iniciativas para la plantación de iglesias. Movimientos como M4 o Red de Multiplicación están movilizando a una nueva generación de plantadores que están estableciendo nuevas iglesias evangélicas. Las estadísticas del Ministerio de Observatorio del Pluralismo Religioso en España, dependiente del Ministerio de Justicia, muestran este progreso, siendo la confesión evangélica con 4.063[ii] lugares de culto abiertos la segunda confesión con mayor presencia en el país después de la católica. Un crecimiento que se ha mantenido en los últimos años pues en 2013 había 3.521 lugares de culto. La confesión musulmana también está creciendo en España y en la actualidad tiene 1.654 mientras que en 2013 tenía 1.308.

El desafío de alcanzar a los españoles autóctonos 

Una parte importante del crecimiento de las iglesias evangélicas ha sido favorecido por la inmigración que representa en muchas congregaciones más del 68% de los miembros como es el caso de Madrid[iii]. Es una nueva fuerza que está fortaleciendo el desarrollo del movimiento evangélico español.  No obstante, el gran desafío es continuar creciendo y de forma especial entre la población autóctona que sigue muy enraizada en la cultura del pasado y que viven en los pueblos que aparecen en el nuevo directorio publicado por Decisión

[i] https://ssweb.seap.minhap.es/REL/frontend/inicio/municipios/all/all

[ii] http://www.observatorioreligion.es/directorio-lugares-de-culto/index_graficos.php

[iii] Piedrahita Gabriel “Estudio Censal de la Religión Evangélica-Protestante en la Comunidad de Madrid” REVISTA PROTESTANTE DE TEOLOGÍA, Vol.4.1, 2018. pág. 113

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